miércoles, 19 de noviembre de 2008

El Ritmo de la Vida

Por Mireya Cerrillo


Escuchando aquella vieja canción, comencé a pensar tantas cosas. . . Sí, esa canción, ¿te acuerdas? ¿Era esa con la que se ponía a cantar papá? ¿Y esta otra? Esa es con la bailaba mamá. . . ¿Y esa? Uy, esa es con la que se emocionan mis abuelitos. ¿Y esta de aquí? Esa le encanta a mi sobrina. . .
Y es que la música es así, puede llegar a tanta gente, transmitir tantas emociones y despertar muchos sentimientos. Para cada temporada un tipo de música, la vida es impensable sin música.


Siempre he pensado que nuestra vida es como una película, o que las películas son una mezcla de tantas realidades que se cuentan con banda sonora. ¿Alguna vez te has preguntado cuál sería el soundtrack de tu vida? Creo que depende de las circunstancias y sobre todo de tu estado de ánimo.
Pues además de tener música, la vida tiene colores, y casi siempre vienen de la mano. En un día gris, probablemente escuchamos algo melancólico, y en un día amarillo, algo alegre. Pues por muy buenos o malos días que podamos tener, no tenemos días totalmente blancos o negros, probablemente grises con una leve melodía, y así, animamos y pintamos nuestra vida.


La música es el único lenguaje que todos los seres humanos somos capaces de entender, cada uno con un ritmo pero bajo la misma sinfonía. Con la misma partitura de ser feliz, pero con diferentes intérpretes.
Hay canciones que son parte de una historia, e historias que se han contado con canciones. De una u otra forma, las canciones te hacen sentir, vivir, recordar y así, acompañan los compases de nuestra vida.


Nietzsche ya decía que “sin música, la vida sería una equivocación”, y es que para mí, van de la mano… Te levantas con ritmo, sigues una pauta, pero la nota final siempre la pones tú.
Pero no hay mejor frase que exprese lo que es la música, que aquella de Víctor Hugo que dice:

"La música expresa aquella que no puede ser dicho en lo que es imposible de callar".

La música es capaz de transmitir cosas inexplicables, es eso que nos puede mantener vivos o sentir que mueres….Pero no es la música, son los recuerdos que te evoca escucharla. Una vez más: historias con música de fondo.


Sigamos cantando, sigamos escuchando la música, no dejemos de revivir lo que creíamos olvidado, y sobre todo, recordemos que la vida es una pista de baile, hay un DJ allá arriba pero nosotros somos la música. Siente el beat, nada puede interponerse. Dejemos que nuestro ritmo sea el amor.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Dedicado a mi Abuelito . . . †


Por Mireya Cerrillo

Parece que cuando el cielo llora, mi alma también. Y es que en estos días fríos de Otoño, acompañados de lluvia constante, es imposible no sentir un día gris en tu corazón.
O tal vez, es porque en México es un día diferente, pues "celebramos" la vida de aquéllos que ya no están con nosotros.
O puede ser, que aunado a todo lo anterior, se acerque el triste día en el que tuve que despedirme de alguien muy querido...y aunque fue hace dos años ya, sigue doliendo la ausencia.
Sea como sea, ese sentimiento de dolor, de tristeza y pena, se hace latente y más fuerte en este frío Noviembre.
Pero aunque fisicamente no puedo ponerle su altar, lo hago electrónicamente... Con calaveritas de azúcar, flores, comida y algunos de sus vicios pues no quiero dejar pasar este día y tampoco quiero estar triste.
Por eso, con fiesta y rima, te dedico este altar y esta tierna calaverita. Celebro tu vida, pues si mantengo vivo tu recuerdo, tu ausencia duele menos.
Estaba en su casa
tranquilo y en familia,
cuando llego la flaca
ofreciéndole tequila.
Por rechazar la oferta,
se llevó a Don Jorge de fiesta.
La calaca le contó un chiste
y a nosotros nos dejó triste.
Hoy está feliz con su gente
pues finalmente puede descansar,
y hace rezar a la muerte
un Padre Nuestro después de cenar.
¡No te preocupes abuelito!
fuiste al cielo a jugar.
Yo te pongo tus dulcecitos,
pues siempre me vas a cuidar.
Yo te rezaré una oración
y con gran devoción,
te prendo tu veladora.
Y pienso en tu sonrisa,
cada minuto de cada hora.
T.Q.M. D.E.P.