lunes, 29 de septiembre de 2014

Los tardíos 20’s…

"Los años fluyen en el correr del tiempo, dejando al hombre los recuerdos, y  los recuerdos se entretejen para el alma, el ser y el sentido de la vida. Vivencia el sentido, confía en el Ser y el Ser cósmico se unirá con el núcleo de tu existencia."  Rudolf Steiner

Por Mireya Cerrillo.



A finales de los años 20 comenzamos una cuarta etapa de vida. Todo ser humano pasa por etapas de cambios interiores que se dan cada 7 años: de 0-7 es la etapa de la imitación (lo bello); de 7-14 es la etapa del pensamiento (lo bueno); de 14-21 los ideales de la juventud, querer cambiar el mundo (lo verdadero) y el desarrollo de las ciencias; de 21-28 la individualidad, las elecciones de profesión, los  viajes; y de 28-35 el querer establecernos, una etapa muy terrenal, decisiones fuertes que pueden devenir en crisis... A los 28 comienzas esta etapa. 
Por eso el trance, por eso las preguntas, por eso los cambios, por eso las elecciones.

Este año cumplo 28 años y creo realmente que estoy en etapa de crisis. Este último par de años ha estado lleno de preguntas y pocas respuestas. La búsqueda de la individualidad es un proceso doloroso que se vive en solitario, y la soledad sino se entiende puede llegar a ser atormentante.
Pero ¿acaso entrar a la etapa de la individualidad hace que desaparezcan las etapas de lo bello, lo bueno y lo verdadero? Quizás, no lo sé.
Cambiamos cada 7 años y cada 7 años nos enfrentamos a un dragón nuevo. El de encontrarnos con nosotros mismos es el que toca en esta etapa. Nacer, crecer, madurar, envejecer y morir. Proceso de continuos cambios físicos, sicológicos e intelectuales.
Cumplir años no me emociona como en otras ocasiones, pero como dicen: crecer es obligatorio, madurar es opcional.
Cumplir 28 y entro en la cuarta etapa de la vida. Como dicen: y será lo que tendrá que ser, ¿qué será?.


 

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