miércoles, 7 de diciembre de 2016

Desperté llorando...


"He cerrado los ojos para no ver nada. He cerrado los ojos para llorar por no verte."
Paul Élaurd.



Por Mireya Cerrillo.

Es de madrugada y desperté llorando. No fue un sueño. Estoy despierta y estoy llorando. ¡Vaya que esto es nuevo!. No me había pasado. Mira que llorar por tí a deshoras... pero es que ni a tiempo ni a destiempo.
Ésta es la nueva versión de mí que no entiendo. Ésta es la yo que aborrezco. Ésta idiota que no se cansa ni descansa porque por tí sigue llorando. Porque te extraño. ¿¡Por qué te extraño!?...
Decía Adolfo Bécquer: "¡Llora! No te avergüences de confesar de que me has querido un poco."
¡Carajo! Sí te he querido y sí te quiero... Y esta necedad tan absurda que me hace llorar de esta manera tan tonta y hacerme sentir tan estúpida.
¡Llora! Total no vas a remediar nada.
Pero es que detesto sentirte así tanto y me hace tanto daño pensarte. 
Hoy vi a los tuyos. Hoy te pensé como antes. Hoy te vi de lejos y se me paralizó el alma y el cuerpo... ¡Vaya disparate!
Es todo tan insensato. 
Y en esta hora tan torpe en la que mi ridículo sollozar inquieta a la soledad de la noche, le pregunto a Afrodita y a Venus y a Rambha y Hathor... Diosas del amor: ¡¿Cuánto tiempo más lloraré por él?, ¡¿Cuántas lágrimas más por este cariño?!, ¿cuántas lunas?, ¿cuántos suspiros y cuántos lamentos?... Ya no quiero. Ya no puedo.
Ya no quiero que me duelas, ni quiero echarte en falta.
Maldigo este querer porque es un infierno añorar al alba.
Canta la canción: "¡Por tu maldito amor no logro acomodar mis sentimientos... y el alma se me sigue consumiendo...!"
Reniego de este afecto que me aflige porque puedo llorar por nada, quizá incluso por todo...Pero de todo lo que puedo llorar, por tí ya más no puedo...
:(

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